<< 7 am, suena el despertador >>
- (Wiily) Andrés, abre la ventana
- (Andrés) PUM - el Fuji delante - PUM!
- (Willy) No en serio Andrés. que se ve
- (Andrés)Joder, el Fuji !! El Fuji !! - PUM!!
Así ha comenzado el día de hoy, con la increíble sorpresa de encontrarnos el Fuji desde las vistas de nuestra habitación. ¿Cómo se puede empezar mejor el día? Con unas cervezas, pero no ha sido el caso, teníamos que conducir...
Nos hemos alquilado unas bicis para todo el día, unas bicis un tanto cochambrosas, sí, pero bueno, dos ruedas nos bastan y sobran a 4 tiarrones como nosotros. Desde la recepción del hotel nos han recomendado que fuéramos al lago que nos quedaba justo a 5 minutos, y luego nos acercáramos a unas cuevas de lava que nos quedaban como a unas 2h en bici, y eso es lo que hemos hecho. Podría resumirlo diciendo que hemos vuelto sanos y salvos, que todo ha sido un paseo hasta esas cuevas y que no quedaba tan lejos, pero no, este paseito tenemos que extenderlo, hay que contarlo con detalle porque nos hemos recorrido 40km, y no 40km de boquilla, no no, hemos puesto el tracker y están documentados cada uno de ellos.
Así que vamos allá, salimos del hotel y empezamos nuestro paseo. Como he dicho antes, primero paramos en el lago (tenemos unas fotos bastante decentes, así que como de costumbre al final tendréis fotos), hasta aquí nada fuera de lo normal, unas vistas muy chulas, y hemos llegado sin problemas. A partir de este punto es donde empieza la aventura, salimos del lago y nos dirigimos mapa en mano hasta las cuevas. Empezamos con varios llanos, alguna mini bajada, lo normal, hasta que empezamos una bonita cuesta arriba. No se qué decir para recalcar el tipo de bicis que llevábamos, pero imaginaos unas tipo “Verano Azul”, es decir, teníamos 6 marchas que parecían todas iguales, y que por mucho que pedalearas, eso avanzaba un cagarro. ¿Todo claro hasta aquí? Volvamos a la cuesta. Digamos que eran...3km de cuesta arriba con una inclinación de...15º(para ser exactos, 200metros de desnivel), la hemos subido, como unos campeones además, y cuando llegamos arriba...reventón. Eso es, la bici de Josefa ha dicho hasta aquí, y la rueda trasera a reventado. Con este panorama, a 14km de distancia de nuestro hotel, y por tanto de otra bici, se acababa la aventura. Y esto podría ser todo, pero no, nosotros no nos rendimos tan fácilmente, hemos bajado toda la cuesta, esa que tanto nos costó subir, y hemos parado en una gasolinera donde el chico ha llamado a nuestro hotel, en 10’ teníamos una bici nueva (así es Japón, gracias tato). Y con este panorama os preguntaréis, ¿habréis vuelto al hotel no? demasiado fácil, hemos vuelto al camino, consecuencia, volver a subir esa maldita cuesta.
Voy a saltarme parte de la historia hasta llegar a las cuevas, lo resumo diciendo que han sido un total de 25km, y que todos han sido cuesta arriba. Las cuevas han sido...decepcionantes, no por las cuevas en sí, (que también), pero con lo que nos a costado llegar, nos esperábamos que el tío de la recepción nos hubiese recomendado la cueva más pepino que nadie se hubiera encontrado jamás. Han sido 2 cuevas, ponemos fotos al final porque tampoco tienen mucha chicha, impresiona la entrada, luego el recorrido ha sido de 5 minutos.
Y sobre la vuelta tampoco hay que extenderse mucho, todo cuesta abajo, con las piernas un poco cansadas, así que dejándonos llevar, pero haceos a la idea, lo que a la ida han sido 2:20h, a la vuelta han sido 50’.
Para terminar el día, hemos pasado por un mini-market para abastecernos de comida para el desayuno de mañana y leer la prensa local(broma interna), a las 5am en pie para salir hacia Nikko.
Ahora vamos al onsen, relajación máxima y a dormir.
De nuevo, saludos desde el Fuji!
P.D: Si el Fuji no viene a nosotros, nosotros vamos al Fuji
